En el pasado mes de mayo la marca francesa de accesorios de lujo, Christian Louboutin, presentó su nueva colección de bolsos de inspiración maya MEXICABA, resultado de la colaboración con la empresa social Taller Maya, brazo comercial de la Fundación Haciendas del Mundo Maya. En esta colaboración, Taller Maya provee el trabajo artesanal para el diseño predeterminado de Louboutin organizando a los distintos grupos de artesanos con quienes trabaja en la Península de Yucatán. A cambio de esto, Louboutin se compromete a pagar lo justo y destinar 10% de las utilidades de las ventas de los bolsos a la organización, misma que destinará los fondos para talleres de capacitación.

Mexicaba es la segunda aventura de artesanía global en que se embarca Louboutin. Ya en el 2016 había presentado el mismo diseño de bolsa desarrollada en colaboración con la organización francesa La Maison Rose quien funge como refugio y centro de capacitación para mujeres en situación vulnerable en Senegal. Tanto Africaba como Mexicaba buscan agrupar una serie de detalles artesanales de varias partes del mundo: telas tejidas o estampadas artesanalmente, bordados, cuentas de cuerno, de madera, aplicaciones de piel, con procedencia de países en África, India, Italia, Francia y ahora México. En ambos casos se destaca el aporte en forma de donativo a las organizaciones con quienes colaboran.

 

AFRICABA

 

La noticia del proyecto ha causado controversia en México como resultado de una cobertura amarillista en algunos medios, en la cual destacan la enorme diferencia entre el pago de $237 pesos mexicanos por bordado comparándolo sin más con el precio final del bolso, el equivalente a $28 000 pesos.

MEXICABA

La indignación de la opinión pública manifiesta una preocupación por el bajo costo del trabajo artesanal en México, pero también deja ver la falta de conocimiento que tenemos sobre nuestra propia participación en los procesos productivos de lo que consumimos, y especialmente del trabajo artesanal.

El tema de colaboraciones y acercamiento de artesanos con diseñadores y marcas nos es muy común en Impacto AC. A lo largo de 4 años de estar trabajando en talleres de capacitación y desarrollo de nuevos productos, hemos encontrado que acercar la artesanía textil al diseño contemporáneo brinda grandes oportunidades para ambas partes tanto en la innovación, la preservación de técnicas y evidentemente en la comercialización. En ese sentido, en Impacto AC operamos en paralelo a los objetivos de Taller Maya en la búsqueda de la reducción de la brecha de inequidad a través de la capacitación y el empoderamiento de las mujeres con quienes trabajamos en Los Altos de Chiapas. Estamos convencidas que proyectos como Mexicaba nos acercan a los mercados con capacidad de pagar éticamente el trabajo artesanal de México, uno de los grandes retos en nuestros programas.

 

TRANSPARENCIA

 

Celebramos y respetamos la transparencia con que se ha comunicado el proyecto Mexicaba. Es lamentable que ante uno de los pocos casos transparentes de diseño artesanal la respuesta sea la acusación y el señalamiento. Desde Impacto AC reconocemos este caso como una oportunidad para examinar las propias prácticas y esperamos se genere una ola de inspiración para que otras organizaciones, artesanos y diseñadores también lo hagan. En la medida que perdamos el miedo a transparentar, obtendremos una mayor consciencia sobre el valor del trabajo artesanal tanto en los productores, como en los intermediarios y los consumidores. La transparencia también puede lograr que las distintas organizaciones que trabajamos con fines comunes acordemos finalmente sobre ese valor ético  que hoy en día se encuentra disparado en un universo de supuestos y secretos. No permitamos que la transparencia se silencie con las críticas desinformadas.

Desde Taller Maya, Graciela Zavala Segreste, responsable de Comunicación, recibió a nuestra colaboradora  Estela Ivonné  para explicar abiertamente sobre las dudas y controversias de Mexicaba.

Fundación Haciendas del Mundo Maya  forma parte desde hace 10 años del WORLD FAIR TRADE ORGANIZATION, donde cada año se les audita bajo normas estrictas sobre condiciones laborales, el buen uso de recursos naturales y el pago justo a los artesanos. La WFTO está presente en más de 70 países y no es tarea fácil acreditarse con ella, tan es así que son muy pocas las organizaciones en México que cuenta con esta certificación.

El valor del trabajo artesanal que en este caso se determina por hora de trabajo es un indicador obtenido por una serie de análisis económicos regionales que van desde el salario mínimo, el valor histórico y cultural del conocimiento artesanal hasta lo que realmente necesita ganar una mujer artesana para proveer un aporte significativo al sustento de sus familias.

También platicamos con Daniela Gremión, Directora de la organización Fábrica Social quienes por más de 10 años han llevado a cabo estudios especializados en la determinación del valor del trabajo artesanal en distintos estados y actualmente tienen una exitosa historia de colaboración con artesanas mayas de Valladolid, Yucatán. De acuerdo con sus estudios, el valor del bordado maya de Yucatán, normalmente realizado a máquina, es de $40 pesos la hora. A este valor, Fábrica Social aumenta un 30% para un fondo de ahorro que tienen las mujeres, y el correspondiente 16% de IVA. El valor final de trabajo por hora de bordado queda alrededor de los $58 pesos.

En este comparativo, el costo por 2.5 horas de bordado que lleva cada diseño de la bolsa Mexicaba (en total lleva dos) reportado en $237 pesos equivale a casi $95 pesos la hora.

Este ejercicio de valoración del costo por hora de trabajo artesanal varía considerablemente de estado en estado, dependiendo entre muchas cosas del costo de vida de cada región. En Chiapas, la región en la que trabajamos con Impacto AC, se hizo el respectivo estudio económico con algunas variantes en la metodología. Impacto presentó la siguiente tabla en 2015 donde se presentan 3 opciones de valorización que bien señalan el alcance de impacto económico que pueden generar en las familias de las artesanas. Si proyectamos estos valores al 100% de su capacidad, estamos hablando de un precio por hora de trabajo de $42 pesos. Desafortunadamente la situación real del gremio artesanal en Chiapas opera muy por debajo de esta cifra, determinando como “pago justo” por debajo de los $20 pesos por hora. Resaltamos la importancia de adoptar la práctica de la transparencia y la autocrítica para poder alcanzar un valor realmente justo en la región del sureste.

 

 

¿Por qué no se paga más por el trabajo artesanal? Un factor muy importante para responder a esta pregunta es la competitividad de los mercados, es decir, lo que está dispuesto a pagar el comprador limita al artesano o a la organización a colocar el precio “justo”.

INDIGNACIÓN

Del caso Mexicaba vale la pena celebrar también la indignación de la opinión pública al dejar expuesta la desigualdad del valor del trabajo artesanal vs las altas ganancias de los revendedores y las marcas de lujo. Por fin se presenta un caso que nos abre los ojos, a pesar de que globalmente hay varias iniciativas que tienen algunos años haciendo el esfuerzo por visibilizarlo (Fashion Revolution, Ethical Fashion Tribe, The True Cost). Pero por qué no mejor convertir esa indignación en una auto-inspección sobre el rol que jugamos todos los involucrados en la cadena de valor de la moda, desde productores hasta consumidores. Entender que ese valor de $ 237 peso por hora de bordado artesanal es el resultado también de nuestra propia valoración y disposición por pagar lo justo.

Veamos un ejemplo en el caso de la “blusa bordada de Chiapas”, una de las prendas artesanales más vendidas y usadas según los reportes de consumo de Viernes Tradicional.

(https://viernestradicional.wordpress.com/2016/12/06/que-usamos-mas-en-mexico/).

La blusa está confeccionada en tela de manta, lleva bordados hechos a máquina en un área aproximada de 30 cm de ancho por 35 cm de altura (1050 cm2), tan sólo por el frente. Esta blusa puede encontrarse ya puesta en un local en $120 pesos. A eso habría que descontarle la ganancia del revendedor, los costos de la materia prima, la renta del espacio, el transporte, etc. ¿Cuánto le quedará a la artesana?

 

Si esta blusa fuera pagada de acuerdo al valor artesanal manejado en Mexicaba (el bordado utilizado en la bolsa mide 15 x 20 cm lineales de 400 cm2 y fue pagado en $275) el precio tan sólo del bordado sería de $715 pesos … ¡sólo por el bordado!… subiendo los respectivos costos de materia prima, transporte, gastos de venta, comisión del revendedor, etc. estamos hablando de una blusa cuyo valor justo estaría alrededor de los $1500.00. Pensemos un momento, ¿qué tanto estamos dispuestos a pagar por el valor real del trabajo artesanal?

En otro caso, el fraude de la tienda en línea Santa Marguerite (ahora llamada Margot by Loren) donde decenas de compradoras mexicanas fueron engañadas al intentar comprar prendas artesanales mexicanas supuestamente valuadas en pesos mexicanos, pero a la hora del cargo resultaron estar en dólares. Lo que más sorprende es que todas las víctimas están convencidas que el valor real de un vestido bordado a mano en San Antonino Castillo Velasco, Oaxaca es de $450 pesos o un huipil hecho en telar de cintura con brocados de San Juan Cancuc, Chiapas, que lleva meses en elaborarse cueste $525 pesos mexicanos.

Fuente: www.margotbyloren.com

 

Una manera más eficaz de reflejar la indignación está en nuestras decisiones de compra. Convirtámosla en ejercicios de consciencia la próxima vez que estemos comprando moda, sea industrial o artesanal. Pero que la indignación no se convierta en lanza para apuntar a quienes dedican todos sus días laborales a buscar una salida digna y ética para el trabajo artesanal.

 

CAMPAÑA CHRISTIAN LOUBOUTIN

La comunicación de la marca Christian Louboutin, con su exagerado enfoque en el humanismo del diseñador, es quizá la parte que genera los malentendidos. Estas imágenes de campaña muestran un grupo de mujeres bordadoras casi como las responsables del diseño y fabricación de las bolsas, siendo en realidad sólo una parte de un gran elenco de artesanos de varios países. Desde este entendimiento, la expectativa sobre el pago ético a estas mujeres se queda corto con los $237 pesos de sus bordados, pues es gracias a su imagen, que la marca puede darle un valor agregado a las Mexicaba.

Otro detalle quizá menos evidente sea el origen de las mujeres que tejieron los lienzos. Taller Maya tienen un hermoso proyecto de colaboración con un grupo de mujeres en Yucatán desplazadas de Guatemala y quienes son las responsables de los lienzos de las Mexicaba, que quizá hubiera sido más correcto llamarlas Mayacaba.

 

Mujer maya con huipil de San Idelfonso Ixtahuacan, Huehuetenango, Guatemala, tejiendo los lienzos para Mexicaba.

 

Al respecto Graciela nos comenta que “la campaña de lanzamiento de Mexicaba fue manejada por el equipo de Chrisitan Louboutin, siempre tomando en cuenta a FHMM enviando la información para que no hubiera errores o malentendidos en la información… el no enfocar la información sobre el origen de las artesanas tejedoras y de su trabajo no es en afán de no dar reconocimiento sino de resaltar su participación y su pertenencia a la red empresarial de Taller Maya. Por parte de FHMM en nuestro comunicado se mencionan igual todas las técnicas ya que para nosotros cada elemento elaborado para este proyecto y cada artesana es igual de importante y este proyecto abre nuevas puertas de desarrollo empresarial para todos.”

La manipulación de imágenes y contenidos en las campañas publicitarias de la moda es una práctica tan vieja como el amarillismo en los encabezados de los periódicos. Desafortunadamente estas mañas de la mercadotecnia encuentran su fuerza en los receptores que cada vez se interesan menos por leer los contenidos y generar sus propias opiniones. Asumiendo nuestra responsabilidad como consumidores de estas noticias, queda en nosotros creer o no en las falsas realidades que nos invaden todos los días, optar por comprar o no ciertos productos y confiar o no en las fuentes que elegimos seguir.

 

COLABORACIÓN

 

El mes de julio lo hemos estado dedicando en Impacto/ Viernes Tradicional al tema de colaboración, hoy un término tan popular y utilizado en cantidad de proyectos entre diseñadores y artesanos.

(http://viernestradicional.impacto.org.mx/blog/viernestradicional-presente-dia-internacional-los-museos-2017-realizado-museo-textil-oaxaca/)

 

Desde Impacto AC hemos participado y cubierto algunos foros en el país donde la conversación sobre el tema va afinándose hacia la siguiente definición:

 

Colaborar es trabajar en intercambios de capacidades, talentos, experiencias, ideas y propuestas, en forma horizontal, donde ambas partes dan y reciben, con equidad y respeto, buscando generar relaciones de trabajo de mediano a largo plazo.”

 

En Mexicaba la colaboración realmente sucede entre Christian Louboutin y Taller Maya, tal como lo describe el diseñador en su página web. Son estas dos entidades quienes hacen los acuerdos y los compromisos. Taller Maya, en su labor de organización gestiona el desarrollo del proyecto y organiza los grupos artesanales. Louboutin a cambio, se compromete al buen pago, darles crédito, visibilidad internacional, y donar el 10% de las ganancias.

 

Por otro lado, Taller Maya mantiene una relación formal de colaboración con los grupos de artesanos con quienes trabaja desde hace más de 10 años, y es así como destinará los recursos donados para continuar con el financiamiento de los talleres de capacitación para ellos.

 

De acuerdo con Graciela Zavala, durante el proceso creativo para el diseño de los bordados, Christian Louboutin y su equipo de trabajo, convivieron con las artesanas en talleres donde se intercambiaron ideas involucrándolas en la toma de decisiones de los diseños finales. Los bordados que forman una parte del diseño de las bolsas muestran motivos tradicionales mayas de clara identidad yucateca.

 

“El término colaboración es muy amplio y en este caso creemos que es correcto. Christian Louboutin da plusvalía al trabajo artesanal mostrando el talento de las mujeres, al mismo tiempo que les da una proyección internacional, y no sólo individualmente, sino a la marca que se forma de 42 microempresas artesanales de diferentes técnicas en 32 comunidades de la Península de Yucatán (Taller Maya).”

 

Diagrama: Estela Ivonné que muestra la compleja estructura de fabricación de la bolsa Mexicaba.

CONCLUSIÓN

El proyecto Mexicaba presenta una valiosa oportunidad para conversar sobre comercio ético, colaboraciones entre diseñadores y artesanos, para conocer  y respetar el trabajo de todos los involucrados en la cadena de valor del diseño artesanal, y sobretodo, asumir la responsabilidad de todos como consumidores.

Resulta curioso recordar ahora los gritos de indignación sobre el caso Isabel Marant y la blusa de Tlahuitoltepec donde las voces tanto del gremio artesanal como de la opinión pública exigíamos por sobre todo tres cosas muy específicas: que la diseñadora trabajara directamente con artesanos de la comunidad, que diera el crédito del diseño y que pagara lo justo. ¿No es justo el modelo que tenemos en frente con Louboutin y Taller Maya? ¿Cómo lo pudimos haber hecho mejor desde nuestras organizaciones o proyectos? Que las conversaciones continúen pero hacia adelante, y que más oportunidades de colaboración ética entre artesanos y marcas sigan llegando.

Agradecemos la colaboración de Estela Ivonné  de Hilando Historias, Graciela Zavala de Fundación Haciendas del Mundo Maya y Daniela Gremión de Fábrica Social que con sus experiencias nos han ayudado a aclarar dudas para este texto.

Editorial realizada por Claudia Muñoz/ Viernes Tradicional.

 

2017-08-25T21:04:11+00:00